La meditación para las emociones

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La meditación para las emociones es otra vertiente de la meditación que tiene mucha utilidad a la hora de controlar y entender tu universo emocional. Como bien sabes, el tipo de emociones que puedes sentir es muy variado y existe una tendencia a polarizar las emociones entre “buenas” o “malas”.

Por ejemplo, la felicidad, la alegría, la gratitud, el amor, la compasión figuran entre las emociones “buenas”, mientras que el odio, la tristeza, la culpa, la desesperación, el miedo, la ansiedad, entre otras, entrarían a formar parte del grupo de emociones “malas”.

Naturalmente tienes una tienes una tendencia a querer sentir emociones “buenas”, porque la química que se libera en tu cuerpo cuando las sientes, te hace sentir muy bien. Sin embargo, experimentar emociones “malas” no están placentero, te aterroriza, tratas de evitarlo, las rechazarlas, las ocultarlas o las reprimirlas. Socialmente, este tipo de emociones son generalmente, consideradas signos de debilidad y nadie te ha enseñado a gestionarlas, más bien la consigna es reprimirlas, aunque te hagan daño.

Las emociones son solo emociones

El primer paso para poder abordar la comprensión de tu universo emocional es entender que no existen emociones “buenas” o “malas” simplemente son emociones y todas ellas tiene un propósito y juegan un papel importante en tu vida. Separar las emociones en grupos, potenciar unas y rechazar otras, no es una buena idea.

Todas las emociones y sentimientos que reprimes, son como ingredientes que pones en una olla a presión que terminará reventando antes o después, con consecuencias generalmente no deseadas. Aunque se está investigando, cada vez, parece estar más claro que muchas enfermedades que aparentemente no tienen causa pueden tener una raíz emocional.

Meditación para las emociones, autoconocimiento y gestión emocional

La mejor manera de alcanzar un mayor conocimiento de ti mismo, es quizás, entender tus emociones. Para ello no puedes aislarlas, meterlas en una caja fuerte y tirar la llave en mitad del océano, la única forma de entender tu verdadera naturaleza es experimentándolas, especialmente las que no son tan placenteras. Este proceso te llevara a otro nivel de consciencia tanto de ti mismo y como de todo lo que te rodea.

No venimos a este mundo con un manual de instrucciones, pero seguramente aunque lo tuviéramos tampoco lo leeríamos. Por eso es tan importante tener herramientas y la ayuda necesaria que te ayude comprender mejor tus sentimientos y emociones. Es importante que no dudes en pedir ayuda psicológica si la necesitas. Además, también dispones de otras herramientas como la meditación para las emociones que puede ser de gran utilidad.

La meditación para abordar tus emociones

En muchas ocasiones, se piensa que la meditación es ese momento de relajación, ese oasis de calma en el que descansar del ajetreo diario, ese momento chill-out para no sentir, no pensar y menos para enfrentarse a experiencias emocionales desagradables que en el caso de llegar a tu mente calificas como “pensamiento” con esta etiqueta, lo reprimes de alguna manera, pasas a focalizar en tu respiración, en tu mantra y lo dejas pasar, simplemente porque te lleva a un lugar en el que no quieres estar.

Sin embargo, uno de los propósitos de la meditación es que te familiarices poco a poco con tu lado  oscuro, ese que reprimes y no quieres sentir, que sientas y experimentes esas emociones y sentimientos que te retan. La meditación no sirve para esconderte cuando estás deprimido, triste, tienes ira o experimentas el miedo.

La meditación para las emociones sirve para que te lances de lleno a sentirlas a aprender de ellas para que puedas crecer. La única manera de realizar este camino que te lleva a la comprensión de tu verdadera naturaleza es atravesar a través de tus emociones y sentimientos y en este proceso vas a tener que macharte las manos.

En la meditación trabajas la relación con tus emociones

El tipo de relación que estableces con tus emociones y sentimientos determina tu posición ante ellas, por eso tienes que trabajar esta relación a través de la meditación para las emociones. Solo puedes tener una buena relación con tus emociones si les dedicas el tiempo necesario.

¿Qué es lo que ocurre realmente?

En el fondo, las emociones no son más que energía de alta o baja vibración, por tanto, la energía en sí misma, no es “buena” ni “mala”, es solo energía. Es únicamente, la visión dualista la que polariza la energía de las emociones como “buena” o “mala”.

Tu historia condiciona tus emociones

Por otra parte, en la conversación mental incesante, asocias emociones con pensamientos y en ocasiones es difícil distinguir donde acaba el pensamiento y donde comienza la emoción y se da un proceso de fuerte identificación personal con todo ese océano de emociones y sentimientos. Todos tenemos un pasado que arrastramos, unas circunstancias y experiencias de vida, recuerdos, condicionamientos conscientes e inconscientes, creencias, comportamiento que juegan un papel muy importante en la relación y la identificación con las emociones.

Una de las razones por las cuales nos sentimos tan perdidos con nuestras emociones es porque vinculamos y alimentamos nuestras historias con ellas. Una emoción sin una historia detrás es simplemente eso una emoción, una gota. Pero cuando añades la historia la gota se convierte en un charco, el charco en un rio y todo puede convertirse en un tsunami.

Medita con emociones para liberarlas

La meditación para las emociones te ofrece una ocasión el que sentir esas emociones, experimentarlas para poder comprender el vínculo de apego y de identificación que nos ata a ellas para desvincularlas.

En tu vida, inevitablemente, seguirán ocurriendo situaciones que te llevarán a experimentar diferentes tipos de emociones. La perspectiva y relación que adoptas ante ellas es lo que realmente marcará la diferencia y garantizará tu equilibrio salud mental y felicidad.

La meditación te conecta con tu verdadera naturaleza, con tu centro, una vez que lo descubres y usas las emociones como objeto de meditación, pasas a identificarlas, a sentirlas sin rechazarlas, entonces, comenzarás a cambiar el tipo de relación que tenías con ellas y a observarlas desde otra perspectiva. Desde este angulo, las emociones dejan de arrastrarte para ayudarte a crecer.

Puedes meditar en grupo o individualmente, con una meditación guiada, o cualquier otro tipo de meditación, lo importante es que adquieras una rutina y la incorpores a tu vida diaria, notarás el antes y el después.

En THE SOURCE meditación y bienestar podemos ayudarte a entender mejor tus emociones. Nuestras sesiones de meditación pueden ser individuales y online (video conferencia), solo tienes que contactar con nosotros y te acompañaremos para que saques el máximo partido a la meditación.